Descubriendo a… 565MSNM

Hoy compartimos con vosotros un post en el que entrevistamos a uno de nuestros socios.

Así podréis conocer mejor a 565MSNM, que elabora AOVE ecológico con amplio valor añadido.

 Os contamos su historia, sus motivaciones, sus particularidades…

DESCUBRIMOS A...

565MSNM

Finca Caraita se encuentra en las montañas de Alicante, dentro de los términos municipales de Benillup y Millena en la Comarca El Comtat, entre la Sierra de Almudaina y el Barranco de Caraita. La Finca está formada por varias parcelas dispuestas en bancales irregulares y sinuosos, llegando a tener en muchas ocasiones una sola hilera de cultivo. Esta singularidad – las diferentes curvas de nivel – hace que entre los bancales se formen márgenes donde crece de manera espontánea la vegetación autóctona – biodiversidad de flora y fauna –  logrando de forma natural el equilibrio del ecosistema, donde también forma parte el cultivo del olivo. Se puede catalogar como un olivar de montaña.

La marca hace referencia al lugar y la altitud de 565 metros sobre el nivel del mar, esta ubicación se concilia con la cercanía del Mediterráneo. Estas circunstancias crean un clima con inviernos fríos y veranos con altas temperaturas, suavizados por la brisa marina, ya que existe una distancia de 30 km al mar mediterráneo.

El cultivo de los olivos se realiza en agricultura ecológica,  no tendría sentido de otra manera este proyecto personal, donde existe un respeto máximo por el medio ambiente y por el producto obtenido. Estamos certificados en el Comité de Agricultura Ecológica de la Comunidad Valenciana, tanto la explotación como la marca.

Durante todo el año nos gusta observar la naturaleza para que las intervenciones sean lo más respetuosas posibles con el entorno, realizando el mínimo laboreo para no dañar la superficie fértil del suelo, conservar mejor las reservas de agua y frenar la erosión.

Los olivos reciben los tratamientos fitosanitarios necesarios para su buena salud y se aplica abonado foliar para proporcionarle los nutrientes, además del estiércol tan necesario para la fertilidad de la tierra. Una labor importante es la poda para conseguir el buen equilibrio de los árboles, una buena aireación y exposición solar de las ramas donde las inflorescencias darán lugar a las aceitunas. Con los restos de poda se incorporan al terreno con su triturado para aportar materia orgánica y mejorar la estructura del mismo. En el suelo se deja que crezca la flora autóctona para que aporte sus beneficios con la biodiversidad, realizando un manejo correcto de esta cubierta vegetal para que no llegue a competir con el cultivo del olivo.

En los márgenes se encuentran algunos almendros que ayudan a contener las tierras y dar colorido en el mes de febrero. Durante el mes de abril y mayo son los aislados cerezos los que aportan la hermosa estampa de su floración, a embellecer más el paisaje y además alimentar a los pájaros con sus frutos. Tanto las flores de estos árboles como de las especies herbáceas de la cubierta vegetal atraen a los insectos, tan importantes en el equilibrio del ecosistema y control de las plagas.

¿DE DÓNDE SURGIÓ LA IDEA?

Me tengo que remontar a mi niñez cuando mi abuelo Antonio me llevaba a los bancales y me empezaba a transmitir la pasión por el campo, son tierras heredadas de mis antepasados. Guardo las escrituras manuscritas del siglo pasado y como fueron heredándose de generación a generación, siendo las propietarias mujeres de la familia. Siempre me ha gustado la naturaleza y decidí estudiar Ingeniería agrícola. Una vez pasé mi etapa de juventud y mis padres heredaron los campos, empecé a ilusionarme con la idea de recuperar las tierras y elaborar aceite para la familia, en esos momentos no pensaba que llegaría a tener una marca y comercializarlo. Aunque mis estudios estaban relacionados, fueron comienzos de prueba error pero a la vez necesarios para aprender y avanzar. Esta aventura me ha hecho conocer buenas personas muy trabajadoras, que también aman lo que hacen. Desde Enrique Brotons con el tractor y su equipo hasta Juan Martínez y Juan Antonio Cano con toda la Familia de la Almazara La Alquería, sin olvidar a Miguel Abad que hizo que viera posible este proyecto y que desde el primer minuto me ilusionara.

 

En el 2007 empecé a trabajar las tierras cuando lo heredado no superaba la hectárea. La variedad predominante de olivo era la Villalonga y algunos árboles de las variedad Blanqueta. En las faltas que había o zonas sin cultivo, decidí plantar la variedad Arbequina por sus características organolépticas, y su sabor suave y dulce. Los campos colindantes estaban abandonados y empecé a interesarme por ellos, poco a poco fuimos adquiriéndolos y ampliando la extensión de la finca, respetando los olivos existentes y plantando  primero la variedad Arbequina y posteriormente la variedad Alfafarenca que es originaria de la zona con un altísimo potencial. Actualmente la extensión es algo más de 8 hectáreas con un total de unos 1.250 olivos de las variedades mencionadas (35% Alfafarenca, 30% Arbequina, 20% Villalonga y 15% Blanqueta)

 

¿CUÁL ES VUESTRO VALOR AÑADIDO?

 

Después de todos estos años hemos contribuido a recuperar paisaje del territorio, donde el cultivo del olivo lleva tantos años de historia. Cuando hemos realizado nuevas plantaciones pienso que en el pasado alguien decidió también plantar para que podamos disfrutar de su legado e igualmente espero que alguien en el futuro continúe cuidando la finca y disfrutando como lo hago yo. El año pasado fui padre de una niña, Paula, me encantaría transmitirle los valores y el respeto hacia la naturaleza. Es difícil explicar la felicidad que tengo cuando veo crecer la finca con este equilibrio natural y su belleza en todas las estaciones del año. Todo eso me gustaría transmitirlo a todas las personas que vinieran a conocerla.

¿CÓMO DEFINIRÍAIS VUESTROS AOVES?

565 MSNM es un Aceite de Oliva Virgen Extra Ecológico, coupage de las variedades plantadas en la finca, en proporción según la cosecha de cada variedad que irá cambiando a medida que las nuevas plantaciones vayan creciendo.

Se realiza una cosecha temprana de toda la finca – mediados de octubre – primando la calidad frente a la cantidad.

Se elaboran todas las variedades juntas, con todo ello, se obtiene un producto con personalidad propia que exprese carácter, buen hacer y sus orígenes.

Esta composición de las variedades le dan una complejidad y armonía a la vez. Tiene un frutado medio intenso, estando equilibrado con su amargor y picante.

Cada año tiene sus matices, imposible repetir con todos los factores que influyen pero en la cata podemos encontrar todas estas notas: verde hoja, hierba recién cortada, piel de plátano, hortícolas, tomate maduro, almendra madura, frutos secos (nuez) y corteza.

RETOS DE FUTURO...

Seguir creciendo y dando a conocer 565 a más personas, es muy gratificante que la gente quiera seguir disfrutándolo una vez lo ha probado y repitan. Llegar a más consumidores que valoren la calidad y que detrás del producto hay honestidad y respeto por nuestro planeta. Me gustaría que en España se valorará más los AOVE de calidad como ocurre en otros países y espero contribuir a este objetivo con 565. 

No dejar de aprender, mejorando el cultivo y la calidad del AOVE.

Vamos a construir una edificación que sirva como casa de aperos y recibimiento a las visitas que quieran conocer Finca Caraita.

POR ÚLTIMO...

565 es:

  • Ilusión en todo el camino recorrido.
  • Esfuerzo en cada paso, superando todos los obstáculos.
  • Respeto por la naturaleza, entendiéndola y siendo cómplice.
  • Herencia de mis antepasados que ya trabajaron estas tierras.
  • Pasión por el proyecto y disfrutar llevándolo acabo.
  • Dejar un legado para las generaciones futuras.
No Comments

Sorry, the comment form is closed at this time.

Ir a la barra de herramientas